Ansias de democracia

en Materiales

Quien responde con balas y prisiones a las ansias de democracia no es socialista, sino un tirano – Pedro Sánchez, presidente del gobierno del Reino de España. Pedro es un demócrata.

Maduro es peor que un dictador, es un tirano arbitrario – Felipe González, presidente del gobierno del Reino de España durante los años de actividad de los Grupos Antiterroristas de Liberación (1983-1987), agrupaciones parapoliciales que practicaron el terrorismo de estado bajo el mando y con la financiación de altas instancias del Ministerio del Interior. Felipe es un demócrata.

Venezuela está sufriendo una dictadura, además incompetente, porque todo el mundo sabe que las dictaduras liquidan la libertad de los pueblos pero, al menos, tienen eficacia en el terreno económico. Entre la dictadura de Pinochet, horrible, y la de Maduro, horrible, hay una diferencia; que en uno la economía no se cayó y en el otro ha caído – Alfonso Guerra, vicepresidente de lo anterior. Alfonso es un demócrata.

La eficiencia de la dictadura chilena

El Reino (léase donde reina un rey) de España, que así se llama el estado español, es el séptimo exportador de armas del mundo. Ha quintuplicado sus ventas en los últimos 11 años. Sus primeros clientes son Alemania, Reino Unido, Francia, Turquía, Arabia Saudí, Malasia, Australia, Italia, EEUU, Perú y Omán. Sus principales compradores de munición son Arabia Saudí, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Túnez, Italia, Catar y Tailandia. El Reino de España es muy sensible a las ansias de libertad y justicia social de todos los pueblos del mundo.

Entre otras, algunas empresas “españolas” con negocio en Venezuela son Abanca, Acciona, Air Europa, Alcatel, BSCH, BBVA, Cirsa, Planeta, Santillana, Duró Felguera, Adecco, Dragados, Meliá, Hesperia, Ibergest, Iberia, Calvo, Mapfre, Repsol, Sigma Dos, Sintel, Elecnor, Telefónica, Iberojet, Vinsa, Wasser o Zara. A los negocios de sus empresas les llamamos inversiones “españolas”. Los próceres “transnacionales” de la CEOE siempre viajan junto al gobierno o al monarca en sus paseos por el mundo. El último, por México y República Dominicana. Mucho dinero no tiene más barrera que ninguna ni más identidad que una. Solo en el barrio de Salamanca, según cálculos de las compañías de bienes raíces en Madrid, más de 7.000 apartamentos de lujo son propiedad de dinero “venezolano”. El Reino de España quiere liberar al pueblo venezolano.

La guerra contra Yemen ha matado a unas 60.000 personas, unos 3.000 niños incluidos. El número estimado de desplazados internos supera los 2,3 millones. La mitad de la población (14 millones de personas) vive al borde de la hambruna. Tres cuartas partes (22 millones, incluidos 10 millones de niños) necesitan ayuda urgente. Un niño yemení muere cada 10 minutos por malnutrición y falta de vacunas. El colapso financiero del país es un hecho, y la ONU cifra en 4.000 millones de dólares la ayuda humanitaria necesaria. La guerra contra Yemen la decidieron y ejecutan desde 2015 dos arcángeles democráticos que acompañan a España en su denodada lucha por la democracia en el mundo: Arabia Saudí (con Bahréin, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Jordania o Marruecos entre sus aliados) y EEUU.

Samah Mubarak, de 16 años, fue asesinada a sangre fría el 30 de enero junto al chekpoint de al-Zaayim (Jerusalén Este) por soldados israelíes. Asamah volvía a casa desde su escuela. En lugar de una ambulancia, la ayuda que recibió fue la de un soldado que la esposó mientras yacía moribunda en la acera. Según el portavoz de la policía sionista, Samah intentó clavar un cuchillo de fruta a uno de los guardas del checkpoint. Nadie resultó herido en el incidente, como en tantos otros asesinatos cometidos contra la población palestina. Un día antes, el martes 29, Samir Ghazi Nabahin moría en el centro médico de Shifa en Gaza campo de al-Boreij (Gaza) a los 47 años. A Samir el ejército de ocupación le disparó en la cara una bomba de gas de alta velocidad durante la “marcha por el retorno” del viernes 25. Solo en ese mismo martes, los soldados israelíes dispararon al menos a 14 personas con fuego real e hirieron a otra docena por inhalación de gas y granadas de contusión lanzadas en la orilla y contra las barcas de la manifestación naval de Beit Lahia (Norte de Gaza). En la misma zona, un agricultor fue herido de bala mientras trabajaba en su campo. Es una semana cualquiera en la Palestina ocupada y encarcelada durante los últimos 70 años. La limpieza étnica y el saqueo en Palestina los decidieron y ejecutan otros cuantos arcángeles democráticos: Israel y esa sacrosanta horda que quiere liberar al pueblo venezolano: EEUU, UE, comunidad internacional, chiringo de criminales hipócritas, o algo así, o todo a la vez.

La UE, que recibió el Nobel de la Paz en 2012 “por su contribución al avance de la paz, la reconciliación, la democracia y los derechos humanos en Europa”, subcontrata a Turquía como campo de concentración externalizado, impone la pena de muerte por ahogamiento a miles de prófugos en el Mar Mediterráneo y es el principal exportador mundial de armas. La UE quiere liberar al pueblo venezolano.

En una localidad del Noroeste de Afganistán llamada de Panjboz, donde los talibanes habían capturado y encerrado a varias decenas de miembros de Daesh tras un duro enfrentamiento, las tropas de EEUU llevaron a cabo el pasado 13 de enero una operación aérea y helitransportada que sorteó el número de talibanes en una zona inaccesible por tierra. La misión especial estadounidense bombardeó el perímetro de la cárcel, mató a un número indeterminado de soldados talibanes, desembarcó, mató a los guardas, liberó a los miembros de Daesh y los trasladó a bordo de sus helicópteros. La crónica de esta heroica aventura está aquí. En noviembre de 2017, medios como CBS y BBC confirmaban que la coalición liderada por EEUU había facilitado la salida de Raqqa de comandos del ISIS y sus familias hacia zonas seguras (para ellos). De Yemen a Colombia, de Honduras a Afganistán, de Somalia a Ucrania, de Irak a Brasil, de Venezuela a Siria, siempre-siempre-siempre en la Palestina ocupada… EEUU y todos sus amigos son socios y/o cómplices y/o ejecutores y/o beneficiarios de un crimen de guerra global y permanente.

La madre de todas las democracias liberales nació sobre los rescoldos de un genocidio y medio millón de esclavos. En 1823, Doctrina Monroe mediante, se autoproclamó como potencia destinada a dirigir el hemisferio por derecho propio y desgracia ajena. Hasta hoy, el ejército del mayor estado terrorista del mundo ha esparcido la sangre de decenas de millones de muertos por más de 100 países. Napalm, fósforo, uranio, plutonio, nitrógeno, plomo, plomo, plomo… En el nombre de las ansias de democracia, con las consecuencias de siempre y al estilo de siempre, EEUU y todos sus perros falderos masacrarán, si es necesario y en cuanto puedan, al pueblo venezolano.

69 años, 8 meses y 6 días después de 1984. Que vivan los Ministerios de la Paz y la Verdad.

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